Devocional Diario En Contacto
- Dr. Charles F. Stanley
Dando a Jesús el Primer Lugar
Si anhelas una renovación radical en tu vida, comprométete a conocer la Palabra de Dios.
Fecha de emisión original: 13 de octubre de 2022
Palabras Relacionadas
Filipenses 3:7-16
La prioridad de Pablo era conocer a Cristo. El apóstol habló de considerar todas las cosas como pérdida en comparación con su relación con el Señor, y recibió bendiciones espirituales que superaban todo lo que el mundo podía ofrecer.
Cuando buscamos a Cristo a través de su Palabra, también podemos esperar las siguientes bendiciones espirituales:
Un Espíritu apacible. Al leer y meditar en la Palabra de Dios, Él restaura nuestras almas (Salmo 19:7). Entonces, en lugar de estrés y preocupación, experimentaremos paz mental.
Una Fe más Fuerte. Estudiar las Escrituras amplía nuestra visión de Dios y nos da una comprensión de sus deseos, caminos y voluntad. Cuanto más grande se vuelva el Señor para nosotros, más confiaremos en Él en cada circunstancia.
Un Corazón Purificado. La Palabra de Dios revela nuestros pecados para que podamos arrepentirnos y recibir perdón y limpieza (1 Juan 1:9).
Una Mente Renovada. Cuando leemos las Escrituras y aplicamos sus principios, nuestra mente se renovará para pensar bíblicamente sobre Dios, sobre nosotros mismos y sobre el mundo.
Porque Cristo era la meta de su vida, Pablo experimentó gozo en medio de las pruebas y recibió la fuerza para enfrentar la confusión y las dificultades. Estas bendiciones también son nuestras cuando sabemos que Jesús es nuestra meta más alta.
- Dr. Charles F. Stanley
Dando a Jesús el Primer Lugar
Si anhelas una renovación radical en tu vida, comprométete a conocer la Palabra de Dios.
Fecha de emisión original: 13 de octubre de 2022
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Filipenses 3:7-16
La prioridad de Pablo era conocer a Cristo. El apóstol habló de considerar todas las cosas como pérdida en comparación con su relación con el Señor, y recibió bendiciones espirituales que superaban todo lo que el mundo podía ofrecer.
Cuando buscamos a Cristo a través de su Palabra, también podemos esperar las siguientes bendiciones espirituales:
Un Espíritu apacible. Al leer y meditar en la Palabra de Dios, Él restaura nuestras almas (Salmo 19:7). Entonces, en lugar de estrés y preocupación, experimentaremos paz mental.
Una Fe más Fuerte. Estudiar las Escrituras amplía nuestra visión de Dios y nos da una comprensión de sus deseos, caminos y voluntad. Cuanto más grande se vuelva el Señor para nosotros, más confiaremos en Él en cada circunstancia.
Un Corazón Purificado. La Palabra de Dios revela nuestros pecados para que podamos arrepentirnos y recibir perdón y limpieza (1 Juan 1:9).
Una Mente Renovada. Cuando leemos las Escrituras y aplicamos sus principios, nuestra mente se renovará para pensar bíblicamente sobre Dios, sobre nosotros mismos y sobre el mundo.
Porque Cristo era la meta de su vida, Pablo experimentó gozo en medio de las pruebas y recibió la fuerza para enfrentar la confusión y las dificultades. Estas bendiciones también son nuestras cuando sabemos que Jesús es nuestra meta más alta.
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Dando a Jesús el Primer Lugar
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Fecha de emisión original: 13 de octubre de 2022
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La prioridad de Pablo era conocer a Cristo. El apóstol habló de considerar todas las cosas como pérdida en comparación con su relación con el Señor, y recibió bendiciones espirituales que superaban todo lo que el mundo podía ofrecer.
Cuando buscamos a Cristo a través de su Palabra, también podemos esperar las siguientes bendiciones espirituales:
Un Espíritu apacible. Al leer y meditar en la Palabra de Dios, Él restaura nuestras almas (Salmo 19:7). Entonces, en lugar de estrés y preocupación, experimentaremos paz mental.
Una Fe más Fuerte. Estudiar las Escrituras amplía nuestra visión de Dios y nos da una comprensión de sus deseos, caminos y voluntad. Cuanto más grande se vuelva el Señor para nosotros, más confiaremos en Él en cada circunstancia.
Un Corazón Purificado. La Palabra de Dios revela nuestros pecados para que podamos arrepentirnos y recibir perdón y limpieza (1 Juan 1:9).
Una Mente Renovada. Cuando leemos las Escrituras y aplicamos sus principios, nuestra mente se renovará para pensar bíblicamente sobre Dios, sobre nosotros mismos y sobre el mundo.
Porque Cristo era la meta de su vida, Pablo experimentó gozo en medio de las pruebas y recibió la fuerza para enfrentar la confusión y las dificultades. Estas bendiciones también son nuestras cuando sabemos que Jesús es nuestra meta más alta.
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