Para los Inadaptados
por Max Lucado
1 Samuel 16:7 (RVR1960) dice: “…el hombre mira la apariencia exterior, pero Jehová mira el corazón”. Esas palabras fueron escritas para los inadaptados y marginados. Dios los usa a todos. Moisés huyó de la justicia, pero Dios lo usó. Jonás huyó de Dios, pero Dios lo usó. Rahab regentaba un burdel, Sara perdió la esperanza, Lot se juntó con la gente equivocada, pero Dios los usó a todos. ¿Y David? Los ojos humanos vieron a un adolescente desgarbado, con olor a oveja. Sin embargo, el Señor dijo: “¡Levántate y úngelo, porque este es!” (1 Samuel 16:12 RVR1960).
Dios vio lo que nadie más vio: un corazón que buscaba a Dios. David se asemejó al corazón de Dios, porque se mantuvo fiel a su corazón. Y al final, eso es todo lo que Dios quiere o necesita. Otros miden la cintura o el bolsillo. Dios no. Él examina los corazones. Y cuando encuentra a uno que se le acerca, lo llama y lo reclama.
por Max Lucado
1 Samuel 16:7 (RVR1960) dice: “…el hombre mira la apariencia exterior, pero Jehová mira el corazón”. Esas palabras fueron escritas para los inadaptados y marginados. Dios los usa a todos. Moisés huyó de la justicia, pero Dios lo usó. Jonás huyó de Dios, pero Dios lo usó. Rahab regentaba un burdel, Sara perdió la esperanza, Lot se juntó con la gente equivocada, pero Dios los usó a todos. ¿Y David? Los ojos humanos vieron a un adolescente desgarbado, con olor a oveja. Sin embargo, el Señor dijo: “¡Levántate y úngelo, porque este es!” (1 Samuel 16:12 RVR1960).
Dios vio lo que nadie más vio: un corazón que buscaba a Dios. David se asemejó al corazón de Dios, porque se mantuvo fiel a su corazón. Y al final, eso es todo lo que Dios quiere o necesita. Otros miden la cintura o el bolsillo. Dios no. Él examina los corazones. Y cuando encuentra a uno que se le acerca, lo llama y lo reclama.
Para los Inadaptados
por Max Lucado
1 Samuel 16:7 (RVR1960) dice: “…el hombre mira la apariencia exterior, pero Jehová mira el corazón”. Esas palabras fueron escritas para los inadaptados y marginados. Dios los usa a todos. Moisés huyó de la justicia, pero Dios lo usó. Jonás huyó de Dios, pero Dios lo usó. Rahab regentaba un burdel, Sara perdió la esperanza, Lot se juntó con la gente equivocada, pero Dios los usó a todos. ¿Y David? Los ojos humanos vieron a un adolescente desgarbado, con olor a oveja. Sin embargo, el Señor dijo: “¡Levántate y úngelo, porque este es!” (1 Samuel 16:12 RVR1960).
Dios vio lo que nadie más vio: un corazón que buscaba a Dios. David se asemejó al corazón de Dios, porque se mantuvo fiel a su corazón. Y al final, eso es todo lo que Dios quiere o necesita. Otros miden la cintura o el bolsillo. Dios no. Él examina los corazones. Y cuando encuentra a uno que se le acerca, lo llama y lo reclama.
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