Confîa En Dios
En todo momento
- @2023 Charles F Stanley

9 DE JULIO

Conocerlo de verdad

«He sabido de Ti solo de oídas, pero ahora mis ojos te ven».
JOB 42:5

Puede que hayas oído decir que una persona no sabe realmente quiénes son sus amigos hasta que se le viene el mundo abajo. Del mismo modo, nunca sabremos lo verdaderamente fiel, fuerte y sabio que es Jesús si no es en la adversidad. De hecho, si nuestras vidas están libres de dolor, confusión y tristeza, nuestra experiencia con Dios seguirá siendo puramente académica. Nuestra confianza en Él nunca aumentaría, maduraría ni se fortalecería. Nuestra relación con Él podría compararse a la que tenemos con un tatarabuelo del que hemos oído historias, pero al que nunca conocimos en persona. Sentiríamos gran admiración, pero no intimidad ni comunión. Ese no es el tipo de relación que Dios quiere con sus hijos.

A través de la costosa muerte de Cristo, el Señor ha abierto el camino para que tengamos acceso directo a Él, y no quiere que nada se interponga entre nosotros. Así que diseña circunstancias a través de las cuales puede revelarse a nosotros de una manera personal y profunda, y podemos unirnos a Él emocional, relacional y espiritualmente. Cuando surjan tiempos difíciles, no desesperes. Por el contrario, alégrate de que Dios está a punto de revelarse a ti de una manera poderosa y prepárate para experimentar su fidelidad directamente.

Jesús, gracias por revelarte a mi vida a través de todas mis circunstancias. Amén.

Confîa En Dios En todo momento - @2023 Charles F Stanley 9 DE JULIO Conocerlo de verdad «He sabido de Ti solo de oídas, pero ahora mis ojos te ven». JOB 42:5 Puede que hayas oído decir que una persona no sabe realmente quiénes son sus amigos hasta que se le viene el mundo abajo. Del mismo modo, nunca sabremos lo verdaderamente fiel, fuerte y sabio que es Jesús si no es en la adversidad. De hecho, si nuestras vidas están libres de dolor, confusión y tristeza, nuestra experiencia con Dios seguirá siendo puramente académica. Nuestra confianza en Él nunca aumentaría, maduraría ni se fortalecería. Nuestra relación con Él podría compararse a la que tenemos con un tatarabuelo del que hemos oído historias, pero al que nunca conocimos en persona. Sentiríamos gran admiración, pero no intimidad ni comunión. Ese no es el tipo de relación que Dios quiere con sus hijos. A través de la costosa muerte de Cristo, el Señor ha abierto el camino para que tengamos acceso directo a Él, y no quiere que nada se interponga entre nosotros. Así que diseña circunstancias a través de las cuales puede revelarse a nosotros de una manera personal y profunda, y podemos unirnos a Él emocional, relacional y espiritualmente. Cuando surjan tiempos difíciles, no desesperes. Por el contrario, alégrate de que Dios está a punto de revelarse a ti de una manera poderosa y prepárate para experimentar su fidelidad directamente. Jesús, gracias por revelarte a mi vida a través de todas mis circunstancias. Amén.
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