Oh Señor, tú me indujiste, y fui persuadido; Eres más fuerte que yo y has prevalecido. Soy objeto de burla cada día; Todos se burlan de mí. 8 Porque cuando hablé, clamé; Grité: "¡Violencia y saqueo!" Porque la palabra del Señor me fue hecha en oprobio y en escarnio cada día. 9 Entonces dije: “No me acordaré de él, ni hablaré más en su nombre”. Pero su palabra estuvo en mi corazón como fuego ardiente encerrada en mis huesos; Estaba cansado de reprimirlo y no podía. La razón de la firmeza de Jeremías es la relación que tiene con Dios, la cual ha producido un fuego dentro de él que no se puede apagar y una de las cosas que identifica Jeremías es que Dios es más fuerte que él, lo sedujo, ha tomado control de Jeremías. , con un fuego que lo impulsa, lo inspira, lo motiva incluso por encima de todo lo que ve, lo que oye y lo que comprende de la realidad de Jeremías, y aunque el ya quiere renunciar, quiere como si quirre tirar la toalla, darse por vencido, ya no quiere seguir adelante, sin embargo, hay algo que sobrepasa sus fuerzas y de una manera sobrenatural lo lleva a seguir adelante, lo lleva a seguir avanzar, hoy Dios también nos alienta a través de nuestra relación con Él, y con su palabra, Él también nos alienta y nos anima a seguir, a no rendirnos, a avanzar al llamado que Dios nos dio, hoy nos llena de sus fuerzas y avanzamos y nos extendemos hacia adelante, no te rindas, tú puedes lograrlo, recuerda Filipenses. 4:13.