Gracia para el Momento
© 2001 by Max Lucado
ABRIL 8
La Fe Ve al Salvador
Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
EFESIOS 6.10
Estoy de pie a poco pasos de un espejo y veo el rostro de un hombre que falló… le falló a su Creador. Otra vez. Prometí que no lo haría, pero lo hice. Callé cuando debí haber sido denodado. Me senté cuando debí haber adoptado una postura.
Si esta fuera la primera vez, sería diferente. Pero no lo es. ¿Cuántas veces puede uno caer y esperar ser rescatado?
Tus ojos miran al espejo y ven a un pecador, a un fracasado, a un incumplidor de promesas. Pero mediante la fe miras al espejo y ves a un hijo pródigo con vestidura elegante que lleva el anillo de la gracia en un dedo y el beso del Padre en el rostro.
Tus ojos ven tus faltas. Tu fe ve a tu Salvador.
Tus ojos ven tu culpa. Tu fe ve su sangre.
Cuando Dios Susurra tu Nombre
© 2001 by Max Lucado
ABRIL 8
La Fe Ve al Salvador
Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
EFESIOS 6.10
Estoy de pie a poco pasos de un espejo y veo el rostro de un hombre que falló… le falló a su Creador. Otra vez. Prometí que no lo haría, pero lo hice. Callé cuando debí haber sido denodado. Me senté cuando debí haber adoptado una postura.
Si esta fuera la primera vez, sería diferente. Pero no lo es. ¿Cuántas veces puede uno caer y esperar ser rescatado?
Tus ojos miran al espejo y ven a un pecador, a un fracasado, a un incumplidor de promesas. Pero mediante la fe miras al espejo y ves a un hijo pródigo con vestidura elegante que lleva el anillo de la gracia en un dedo y el beso del Padre en el rostro.
Tus ojos ven tus faltas. Tu fe ve a tu Salvador.
Tus ojos ven tu culpa. Tu fe ve su sangre.
Cuando Dios Susurra tu Nombre
Gracia para el Momento
© 2001 by Max Lucado
ABRIL 8
La Fe Ve al Salvador
Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
EFESIOS 6.10
Estoy de pie a poco pasos de un espejo y veo el rostro de un hombre que falló… le falló a su Creador. Otra vez. Prometí que no lo haría, pero lo hice. Callé cuando debí haber sido denodado. Me senté cuando debí haber adoptado una postura.
Si esta fuera la primera vez, sería diferente. Pero no lo es. ¿Cuántas veces puede uno caer y esperar ser rescatado?
Tus ojos miran al espejo y ven a un pecador, a un fracasado, a un incumplidor de promesas. Pero mediante la fe miras al espejo y ves a un hijo pródigo con vestidura elegante que lleva el anillo de la gracia en un dedo y el beso del Padre en el rostro.
Tus ojos ven tus faltas. Tu fe ve a tu Salvador.
Tus ojos ven tu culpa. Tu fe ve su sangre.
Cuando Dios Susurra tu Nombre
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