Gracia para el Momento
© 2001 by Max Lucado
ABRIL 14
Un Noble Motivo
Al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
MATEO 28.1
No es la esperanza lo que conduce a María y a María Magdalena a subir la colina hasta el sepulcro. Es el deber. Pura devoción. No esperan recibir nada a cambio. ¿Qué podría darles Jesús? ¿Qué puede ofrecer un hombre muerto? Las dos mujeres no están subiendo la colina para recibir, van a la tumba a dar. Punto. No existe motivo más noble…
Es un servicio impulsado por el deber. Este es el llamado del discipulado.
Todavía Remueve Piedras
© 2001 by Max Lucado
ABRIL 14
Un Noble Motivo
Al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
MATEO 28.1
No es la esperanza lo que conduce a María y a María Magdalena a subir la colina hasta el sepulcro. Es el deber. Pura devoción. No esperan recibir nada a cambio. ¿Qué podría darles Jesús? ¿Qué puede ofrecer un hombre muerto? Las dos mujeres no están subiendo la colina para recibir, van a la tumba a dar. Punto. No existe motivo más noble…
Es un servicio impulsado por el deber. Este es el llamado del discipulado.
Todavía Remueve Piedras
Gracia para el Momento
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ABRIL 14
Un Noble Motivo
Al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
MATEO 28.1
No es la esperanza lo que conduce a María y a María Magdalena a subir la colina hasta el sepulcro. Es el deber. Pura devoción. No esperan recibir nada a cambio. ¿Qué podría darles Jesús? ¿Qué puede ofrecer un hombre muerto? Las dos mujeres no están subiendo la colina para recibir, van a la tumba a dar. Punto. No existe motivo más noble…
Es un servicio impulsado por el deber. Este es el llamado del discipulado.
Todavía Remueve Piedras
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