El propósito de Dios para tu vida
© 2020 por Charles F. Stanley

MAYO 14

ESPEREMOS CON ESPERANZA

Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza.
SALMOS 62:5

Expresemos hoy nuestra seguridad en que Dios está obrando todo para nuestro bien. Lo último que el Padre celestial quiere que hagamos es que nos desesperemos o que esperemos en forma pasiva que todo salga bien. Desdichadamente, esto es lo que muchas personas hacen: con escepticismo y quejándose todo el tiempo esperan que el Señor les abra alguna puerta.

En lugar de eso, usemos los momentos de espera en nuestra vida para orar y conocer mejor a Dios. Alabemos a nuestro Padre celestial por todo lo que ha hecho en el pasado, lo que está haciendo ahora y lo que hará en el futuro. De igual manera, usemos este tiempo para prepararnos aplicando activamente las Escrituras a nuestra vida y ayudando a otros a conocer a Jesús.

Puesto que Dios tiene un plan para usted, sepa con certeza que Él usa hasta las circunstancias más difíciles que experimenta con el fin de alistarlo para los objetivos más grandes que le ha asignado. A medida que camina con Él, lo moldea y lo lleva a cumplir los propósitos divinos, los cuales se le ajustan a la perfección y satisfacen su alma. Desde su perspectiva humana puede parecerle que está desorientado, pero tenga la certeza que desde el punto de vista divino se halla encarrilado y siguiendo la senda del Señor. Así que hable con fe de lo bueno que Dios tiene para usted.

Jesús, confío en que estás haciendo que todo obre para mi bien. Amén.

El propósito de Dios para tu vida © 2020 por Charles F. Stanley MAYO 14 ESPEREMOS CON ESPERANZA Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. SALMOS 62:5 Expresemos hoy nuestra seguridad en que Dios está obrando todo para nuestro bien. Lo último que el Padre celestial quiere que hagamos es que nos desesperemos o que esperemos en forma pasiva que todo salga bien. Desdichadamente, esto es lo que muchas personas hacen: con escepticismo y quejándose todo el tiempo esperan que el Señor les abra alguna puerta. En lugar de eso, usemos los momentos de espera en nuestra vida para orar y conocer mejor a Dios. Alabemos a nuestro Padre celestial por todo lo que ha hecho en el pasado, lo que está haciendo ahora y lo que hará en el futuro. De igual manera, usemos este tiempo para prepararnos aplicando activamente las Escrituras a nuestra vida y ayudando a otros a conocer a Jesús. Puesto que Dios tiene un plan para usted, sepa con certeza que Él usa hasta las circunstancias más difíciles que experimenta con el fin de alistarlo para los objetivos más grandes que le ha asignado. A medida que camina con Él, lo moldea y lo lleva a cumplir los propósitos divinos, los cuales se le ajustan a la perfección y satisfacen su alma. Desde su perspectiva humana puede parecerle que está desorientado, pero tenga la certeza que desde el punto de vista divino se halla encarrilado y siguiendo la senda del Señor. Así que hable con fe de lo bueno que Dios tiene para usted. Jesús, confío en que estás haciendo que todo obre para mi bien. Amén.
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